domingo, 19 de octubre de 2014

¿Sentís el GEN Emprendedor desapareció?

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Todos los emprendedores en algún momento sentimos que esa chispa se apaga o que no esta latiendo como uno le gustaría.

Ese es el momento donde se nos viene la pregunta a la cabeza, ¿Qué nos esta pasando?

Puede ser que esa magia interna que me lleva a buscar constantemente oportunidades de negocios No este más? ¿Desapareció?

Considero que el espíritu emprendedor esta en los genes y aunque quizás pase un tiempo sin que podamos crear, siempre esta latente esperando ese estímulo que lo haga despertar.

Les voy a dar un ejemplo personal, durante un tiempo no lograba encaminar ningún proyecto y que cuando lo analizaba y trataba de llevarlo a la realidad veía que no podía darle sentido. 

Los motivos eran diversos desde no me alcance el dinero, no es el momento país, no tengo el apoyo necesario, no puedo encontrar un socio clave, no estoy seguro, etc.

Un día me encontraba fantaseando con otro proyecto y sin darme cuenta comencé a desarrollar un negocio a través de una inversión que había realizado con otro propósito.

Se preguntarán cual era el objetivo, como toda inversión lo que buscaba era generar una renta y que la misma sea buena. Ahora al momento de que la misma me diera la renta tan esperada pude entender que por la coyuntura del momento no iba a permitirme llegar a ese objetivo tan deseado.

En ese instante el GEN Emprendedor tomo vida nuevamente.

Si muy rápido y sin darme cuenta estaba empezando un nuevo negocio que hoy 6 meses después puedo decirles que fue una excelente decisión.

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Amigos emprendedores NUNCA BAJEN LOS BRAZOS, el GEN Emprendedor esta y en el momento menos indicado empieza a tomar forma.

miércoles, 12 de junio de 2013

El dueño, el CEO y el gerente: tríada de ¿locos?

En tiempos de crisis, en las empresas se genera una disputa interna entre los principales responsables para buscar mejores resultados. ¿Qué se puede aprender de los Tres Chiflados? Un especialista da las claves
 

En toda empresa este trío ejecutivo representa el corazón de la misma y cuando más se resquebraja es en tiempos de crisis.
Las Pymes, las medianas y grandes empresas en épocas de crisis cuando los paradigmas del correcto funcionamiento se alteran deben lidiar más que nunca con sus problemas internos definidos por los roles directivos y sus responsabilidades.
Diego Pasjalidis es experto en estrategias e innovación y fundador de inspirativa.com y fue quien pensó la ocurrente e interesante relación entre las responsabilidades de los roles directivos en una empresa y las características de cada uno de los Tres Chiflados Moe, Larry y Curly para aplicarlas al liderazgo positivo.
Repasemos entonces el perfil de cada uno de ellos y veamos que podemos rescatar de este trío para incorporar a la otra tríada de liderazgo: el dueño, el CEO y el gerente.
Los tres chiflados
Moe era sin duda el líder del grupo, a veces un tanto agresivo, sólo se hacía lo que él decía. Cuando las cosas no salían como él las había planeado, los otros dos integrantes sufrían las consecuencias.  Larry, por su parte, parecía más serio. Estaba preocupado porque las actividades del grupo se desarrollen como Moe lo exigía.
Finalmente encontramos en Curly, al loco y divertido que implementaba de forma creativa todo lo que Moe deseaba, muchas veces discutiendo con Larry. Parece llevarse todo el protagonismo, pero su capacidad de acción dependía de hacia dónde el grupo se dirigía.
Si vamos un paso más allá de la imaginación - razona Pasjalidis- podemos hablar de necesidades e intereses de los Tres Chiflados: Moe quería sacar el máximo provecho a sus ideas. Larry, quería implementar lo que Moe decidía, y Curly se divertía haciendo lo que le tocaba hacer en el plan maestro de Moe. La mayoría de las peleas y discusiones se daban por conflicto de intereses y necesidades, por desvíos entre lo que alguien quería, decía y lo que el grupo hacía”.
Los tres directivos
Cuando analizamos el perfil de Moe es posible que se asemeje al del dueño o accionista de la empresa. Es, en definitiva, quién ha invertido en la empresa y desea obtener sus dividendos, y si bien puede estar abierto a recibir propuestas, tiene en sus manos la palabra final de lo que se hace y cómo se hace. El accionista “Moe” se preocupa por optimizar el retorno sobre el capital, es decir, que el dinero invertido en la empresa que él ha puesto de su bolsillo brinde sus frutos. Su mirada es la de inversor.
Larry, representa al Gerente General o CEO de la empresa. Larry sigue a Moe, y es el intermediario para llevar a cabo las decisiones que su líder le ha indicado. Posee un margen de maniobra para actuar, pero él es el responsable absoluto de velar porque los activos de la empresa de Moe rindan sus mejores resultados.
Finalmente, tenemos a los Gerentes “Curly”. Son los que llevan a la práctica las directivas. Son los que pueden aportar más creatividad, y son los responsables finales de que su parte del negocio funcione de manera eficiente y sustentable. Los Curly son los que se ocupan por obtener los mayores beneficios en cada negocio que le asignen.
Cada uno con su responsabilidad y función, se orientan a satisfacer diferentes intereses. Moe es el inversor y querrá mejorar su relación utilidades/patrimonio. Larry es el administrador de los  activos de la empresa y se orientará a optimizar utilidades/activos; mientras que Curly es el
Gerente que debe desarrollar sus tareas operativas para que el negocio genere beneficios y observará la relación utilidades/ventas.
¿Por qué aparece la crisis?
Pasjalidis interpreta un escenario de crisis hipotético en la empresa y aplica el razonamiento de los tres chiflados:
Curly desea lograr más escala, brindar un mejor servicio, y para ello considera que la venta financiada o los descuentos/bonificaciones son una buena estrategia comercial. Larry busca desesperadamente bajar las cuentas por cobrar, por lo que le hace un piquete de ojos a Curly.
Además, Larry tiene que reducir los inventarios estandarizando la producción. Esto a Curly no le agrada porque quiere diferenciar su propuesta de valor con los clientes, así que le devuelve el ataque con un tirón de cabello. Ingresa Moe a escena: para mejorar su rentabilidad, toma la decisión de endeudarse; pero recae en Larry la responsabilidad de trabajar más duro para conseguir pagar el préstamo. Golpe de Moe a Larry, y nuevo piquete de ojos para Curly, que deberá subir el precio a riesgo de perder clientela. Antes de que nos demos cuenta, los empleados de la empresa (siendo fieles a cada uno de los personajes) comenzarán una guerra de tortazos que será difícil de detener.

Ya no importará quién tiene razón, sino cada uno buscará hacer prevalecer su postura mientras la empresa entra en colapso.
Para evitar esto es imprescindible organizar los objetivos a través de una vinculación adecuada, lo que se logra mediante la construcción de un panel de control balanceado. Esta no es tarea sencilla: los tableros de comando normalmente son confeccionados contando con una serie de errores conceptuales y estratégicos que terminan por profundizar la mala relación entre los diferentes niveles de una organización”, concluye el especialista.
Fuente: Infobae.com

miércoles, 23 de enero de 2013

El gen emprendedor en la empresa, en cinco claves

 

La única opción de superviviencia para las firmas es que sus ejecutivos se inspiren en el emprendedurismo, sostiene Michael E. Gordon, de Harvard.


 El liderazgo emprendedor no es una opción.
El liderazgo emprendedor es tan importante como la cultura organizacional. Está demostrado que la cultura puede ser determinante para el éxito como para el fracaso de una empresa. Y el líder es el principal responsable de esto, dice Gordon.

Todos pueden convertise en un líder emprendedor.
El emprendedurismo no es tan fácil de definir, pero si tuviéramos que hacerlo en una palabra, ¿qué diríamos? Podría ser innovación, pero yo diría que es algo imparable”, define el consultor. Esta definición permite que todos los sean, porque no es algo genético o un don mágico, sino una actitud.

El realismo viene antes que la visión y la ejecución.
El profesor asegura que no sirve ser idealista: Primero, hay que tener los pies sobre la tierra, luego escribes la visión, y, finalmente, la ejecutas

El avance tecnológico ayudan a mejorar la cultura.
Gordon afirma que no es que la Generación Y sea más o menos emprendedora que la otra, pero sí es parte de una ecuación, ya que los jóvenes de esa generación y de las que están por llegar crecieron en un entorno mucho más estimulante. En parte, gracias a la tecnología. Y, en parte, gracias a la cultura: hoy, nadie tiene problemas en decirle al otro lo que siente, mucho menos lo que piensa. Eso, en una empresa, es muy importante para actuar como una familia.

Ser proactivo ayuda a superar la complejidad.
El especialista, quien ha elaborado más de una decena de casos de estudios al respecto, alerta que la intensidad de la complejidad en las empresas nunca fue tan alta como hoy. Por eso, dice, no te podés quedar quieto, por más que lleves la delantera


                                                                                                                               Fuente: Cronista.com